El despliegue, coordinado por la Subsecretaría de Movilidad Urbana, arrojó una cifra récord de retenciones y actas de infracción en apenas sesenta minutos. El objetivo es reforzar el cumplimiento de las normas de seguridad vial.
En una jornada marcada por la rigurosidad en los controles viales, la Subsecretaría de Movilidad Urbana llevó adelante un masivo operativo preventivo en el corazón del microcentro de la ciudad. La intervención tuvo como eje central fomentar el uso obligatorio del casco reglamentario y verificar que los conductores de motovehículos circulen bajo las normas de tránsito vigentes.
Coordinación interinstitucional
El procedimiento se destacó por el trabajo articulado entre la Policía Caminera y diversas dependencias municipales. Entre las áreas que participaron del despliegue se encuentran:
- Dirección de Tránsito y Transporte.
- Guardia Comunitaria.
- Personal especializado de Movilidad Urbana.
La magnitud de las infracciones detectadas sorprendió a las propias autoridades por la velocidad con la que se produjeron los secuestros. Según el reporte oficial del operativo:
- 79 motocicletas fueron secuestradas y trasladadas al depósito municipal.
- 312 actas de infracción fueron labradas por diversos incumplimientos.
- El total de estas acciones se concretó en tan solo una hora de control intensivo.
Concientización y sanción
Desde el área de Movilidad Urbana recalcaron que estas medidas no solo buscan sancionar el incumplimiento, sino generar un cambio de conducta en los motociclistas para reducir la gravedad de las lesiones en siniestros viales. El secuestro de las unidades se debió principalmente a la falta de casco, la carencia de documentación obligatoria o deficiencias estructurales en los rodados que ponían en riesgo la seguridad común.
Las autoridades advirtieron que los controles continuarán de manera sorpresiva en diferentes puntos estratégicos de la ciudad.

