El titular de la APA, Jorge Pilar, precisó que, tras el desvío de parte del caudal del río Negro, el agua se dirige hacia el este de la Ruta Nacional N° 11, donde se encuentran los Bajos del Tacuarí, una región en la que la producción ganadera venía manifestando un marcado déficit hídrico debido a la falta de precipitaciones. De esta manera, el agua derivada permite recargar reservorios y bajos naturales, lo que contribuirá a atravesar sin inconvenientes un otoño que podría presentarse con escasas lluvias.
Especialistas de la Administración Provincial del Agua (APA) llevan adelante tareas de control y manejo hídrico del caudal del río Negro mediante la operación de la Obra de Control de Laguna Blanca, ante el significativo incremento del caudal proveniente de la alta cuenca como consecuencia de las abundantes lluvias registradas en las últimas semanas. Esta situación motivó la aplicación del manual de operación de la obra, con el objetivo prioritario de resguardar su integridad estructural. En una primera instancia, se dispuso el cierre parcial de las compuertas, lo que permitió derivar parte del caudal hacia la cuenca del río Salado, una medida que además genera un impacto positivo en la producción ganadera de la zona de los Bajos del Tacuarí.
El presidente de la APA, Jorge Pilar, explicó que el desvío se realiza a través de un canal derivador cuya construcción data de fines de la década de 1990. “Luego del cierre parcial de las compuertas de la obra de control, se deriva agua hacia la cuenca del río Salado. Actualmente, el canal derivador opera con un tirante de no más de 40 centímetros, aun con el aporte del Saladillo, que también recibió lluvias importantes entre los meses de diciembre y enero”, detalló.
COMIENZO DE LA “NIÑA DÉBIL”
En este contexto, Pilar advirtió que, según informes climatológicos internacionales, la región ya se encuentra bajo la influencia del fenómeno de la “Niña Débil”, una fase del fenómeno climático natural que suele asociarse a precipitaciones por debajo de los valores normales.
Asimismo, el presidente de la APA, junto a su equipo técnico, verificó el normal funcionamiento de la Obra de Control de Laguna Blanca, que forma parte del sistema de defensas contra inundaciones del Gran Resistencia y cumple un rol estratégico en la regulación del caudal del río Negro durante períodos de lluvias intensas.
La operación de las compuertas se realiza exclusivamente para evitar procesos de socavación que podrían afectar los muros de ala de la estructura, siguiendo de manera estricta el manual de operación de la obra. Actualmente, las compuertas permanecen abiertas en un alto porcentaje, lo que permite un paso regulado del agua hacia el Área Metropolitana, sin poner en riesgo la integridad estructural del sistema. Cabe destacar que el manual de operación fue oportunamente verificado y validado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE).

