Pablo sufrió graves cortes en la cabeza y el brazo, pero está vivo de milagro.
El hombre al que a comienzos de diciembre se le cayó un vidrio desde un cuarto piso cuando comía en un bar en Palermo, habló por primera vez y expresó que está “vivo para contarlo” y relató cómo se encuentra a casi un mes del hecho.
Pablo tiene 50 años y el pasado 13 de diciembre volvió a nacer. Las imágenes viralizadas en las últimas horas muestran el momento en el que el vidrio de un balcón del 4to piso, edificio ubicado sobre la calle Ciudad de la Paz al 300, se desprendió y cayó en la cabeza del hombre.
Fuentes del SAME le confirmaron que sufrió un traumatismo cortante en el antebrazo izquierdo y en la cabeza, sin riesgo de vida, por lo que fue derivado al Hospital Pirovano.
Aunque los médicos confirmaron que su vida no corría riesgo, Pablo sigue atravesando diversos problemas de salud ya que, según contó, le dieron 30 puntos en la cabeza y un tendón del brazo se le cortó, por lo que debieron operarlo.
“Podía haber perdido el brazo o la muerte directamente. Ahora estoy vivo para contarlo, pero si no, esto era el Cementerio de la Chacarita”, manifestó.
Pablo expuso que se trató de un “milagro” y en diálogo con el medio América expresó: “Le doy gracias a Dios que estoy vivo. Tengo complicaciones, me duele mucho la cabeza, el brazo y ahora tengo que hacer rehabilitación”.
Acerca de cómo es su día a día, contó que trabaja en la parte administrativa y que ahora está con licencia: “No es nada fácil. Tengo que arreglármela con un solo brazo y hasta para cortar la comida me tiene que ayudar mi familia
NA

