María Alexandra Gómez también se mostró crítica por la larga espera antes de que se iniciaran esas gestiones para la liberación del gendarme argentino en Venezuela. “Es absurdo que se haya esperado 448 días para esto”, apuntó.
María Alexandra Gómez, esposa del gendarme argentino Nahuel Gallo que estuvo 448 días preso en Venezuela, se refirió a la “felicidad” que significa que su marido esté de regreso con ella y su familia y aseguró que sin la detención de Nicolás Maduro, su marido no hubiese salido de la cárcel.
Cabe recordar que, frente a la ruptura de las relaciones diplomáticas institucionales entre Argentina y Venezuela, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tomó parte en las negociaciones para lograr la liberación de Gallo y fue la gestora humanitaria y logística del regreso, como una especie de “vía paralela” de las negociaciones entre los dos países.
La esposa de Nahuel Gallo se refirió a las negociaciones con Venezuela para su liberación
Gómez fue crítica respecto del tiempo que se tardó en llevar a cabo las negociaciones que finalmente pusieron en libertad a su esposo: “Es absurdo que se haya esperado 448 días para esto”, esgrimió.
En diálogo con Radio Rivadavia, aseguró que “no tiene mucha información” respecto de la gestión que llevaron a cabo dirigentes cercanos al presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia y sí dijo que “lo único que sabe” es que “Nahuel subió a un avión porque hubo algún tipo de mediación”.
Creo que Dios así lo quiso y creo que fueron instrumentos. Obviamente, estamos agradecidos con todas las gestiones que se han hecho para que Nahuel hoy esté sano y salvo con nosotros. Es un regalo bastante grande”, manifestó.
Aunque fue elocuente al lamentar todo el tiempo que su esposo debió estar recluido y que, de haber empezado con esta misma gestión en diciembre de 2024, “se hubiera evitado mucho dolor”. “¿Por qué no lo hicieron antes, si tenían poder para hacerlo?”, se preguntó la mujer.
La situación de Nahuel Gallo hoy
Gómez confirmó que Gallo está siendo sometido a chequeos médicos y que se encuentra en buen estado de salud, pese a que “está muy flaco”, porque “obviamente el cuerpo pasa facturas”.
“En el encuentro yo me sentía muy nerviosa, pero era ese abrazo que tanto estábamos necesitando. La voz, el beso, que viera a su hijo. Ahora está bien. Sigue siendo el mismo Nahuel que tanto extrañaba. Estamos esperándolo; obviamente, deseamos que regrese lo más pronto posible”, describió.
“Estoy agradecida con la Gendarmería Nacional, con el obispo castrense, monseñor Oliveira. Todas las noches hacíamos una cadena de oración y yo creo que eso era lo que nos mantenía fuertes a cada uno de nosotros. Hoy estamos felices, contentos y ansiosos de que Nahuel pueda regresar a casa, de que pueda estar con su hijo y que ya empiece a sanar tanto esa mente como el corazón”, añadió.
“Van a conocer ese Nahuel del que tanto yo les hablaba. Es buena gente. Nunca tuvieron que haber dicho que era un asesino, que era un terrorista, que era un espía, porque no, no tiene nada de eso”, manifestó su esposa.

