Este sábado se confirmó la muerte de Laura Esther Delmas, la mujer de 63 años que el pasado 7 de enero ingresó a la Comisaría Tercera de Oberá, en Misiones, se roció con alcohol y se prendió fuego frente a los efectivos policiales.
Márquez se encontraba internada en el Hospital Samic de Oberá. Según el último parte médico, su estado era irreversible debido a que las llamas habían afectado el 35% de su superficie corporal y comprometido seriamente sus vías respiratorias.
La mujer había acudido a la dependencia policial para exigir avances en una causa penal que involucraba a su hijo. Ante lo que ella percibió como una falta de respuesta o “maltrato” por parte de las autoridades, tomó la drástica decisión en el hall de entrada del edificio.
“Nos descolocó, mi mamá estaba triste por la detención de mi hermano”, explicó el hijo de la mujer. Si bien la familia no detectó señales de alerta que hicieran prever un intento de suicidio, el estado anímico de Laura se había deteriorado sensiblemente desde que él fue arrestado.

