Boveri era médico anestesiólogo en el Hospital Italiano y Lanusse cursaba el tercer año de residencia desde 2023 y graduada en la Universidad Austral.
Hernán Boveri y Delfina Lanusse se encuentran imputados por el delito de administración fraudulenta, en el marco de la investigación por el supuesto robo de fármacos del Hospital Italiano para utilizarlos en fiestas, causa derivada por la muerte del anestesista Alejandro Zalazar.
Bovieri, que se negó a declarar ante el fiscal Lucio Herrera, es un exmédico anestesiólogo de la clínica privada porteña que había participado en áreas relacionadas con la anestesia intravenosa como EuroSIVA y TIVAmérica.
Delfina “Fini” Lanusse, por su parte, es residente de tercer año en anestesiología desde 2023 y graduada de la Universidad Austral, donde llevó a cabo prácticas vinculadas a la aplicación de productos anestésicos y tareas de tutoría académica en fisiopatología e inmunología.
La principal hipótesis que manejan los investigadores hasta el momento es un presunto perjuicio al Hospital Italiano por la aparente sustracción de productos como fentanilo y propofol, hallados en el departamento en el que apareció muerto Zalazar, quien tenía una vía conectada en su pie derecho.
Ambos implicados tienen prohibido salir del país y no pueden contactarse entre sí mientras avanzan las pesquisas para determinar el aparente robo de los fármacos.

