La víctima tenía 55 años y murió de un disparo en el pecho frente a su familia. El acusado, que había estado preso por violencia de género, estuvo prófugo casi un mes hasta que lo detuvieron en Lomas de Zamora.
Claudio Lencina, de 55 años, fue asesinado en la puerta de su casa por su exyerno, Javier Alejandro Toscano González, mientras intentaba defender a su hija de los acosos que sufría por parte del hombre. “Le vació el cargador del arma”, reveló Brenda, otra de las hijas de la víctima. A casi 10 meses del crimen, su familia reclama justicia y pide la pena máxima.
El brutal ataque ocurrió el 10 de noviembre de 2024 en la localidad de Villa Albertina, partido de Lomas de Zamora. La hija de Claudio, Jennifer, estuvo en una relación durante 16 años con Javier, en un vínculo que siempre fue conflictivo y violento: “La molía a palos”. Cuando se peleaban, la mujer se iba para la casa de sus padres.
Horas antes del domingo del asesinato, hizo lo mismo que solía hacer cuando se peleaban: se fue a lo de sus padres. Claudio estaba cansado del maltrato que sufría su hija, y cuando Javier fue a buscarla por la madrugada, salió decidido a enfrentarlo.
“Mi papá estaba en el portón y le gritó que se fuera. Él no se bajó del auto y desde adentro le vació el cargador. No es que se le escapó un tiro. Mi sobrino, que estaba al lado del acompañante, vio todo y empezó a gritar ‘le disparaste a mi abuelo’, lo mató adelante del nieto”, contó Brenda.
Aunque le disparó en varias oportunidades, solo un balazo -en el pecho- impactó en Claudio, y fue suficiente para terminar con su vida. Pese a que lo trasladaron de urgencia a la Unidad de Pronta Atención (UPA), en Villa Fiorito, murió minutos antes de llegar.
El asesino, por su parte, escapó y estuvo prófugo casi un mes: fue detenido el 6 de diciembre en la casa de su hermana, en la localidad de Ingeniero Budge, cerca de la comisaría de La Noria. Desde entonces está alojado en una dependencia policial de Lomas de Zamora, a la espera de juicio oral.
Denuncias por violencia de género y una relación que sigue desde la cárcel
Brenda aseguró que su hermana era víctima de violencia de género hace años y hasta denunció a su pareja en varias oportunidades. Sin embargo, siempre volvía con él: “Lo cubrió cuando estaba escondido -por el crimen de su papá-, le llevaba ropa y todo. Ella nunca se presentó a declarar por el crimen de nuestro padre”.
Un mes antes del asesinato, Javier había sido liberado tras pasar tres años en la cárcel por denuncias de su mamá por agresiones. De acuerdo a lo que contó Brenda, en esa misma causa se sumaron las demandas de su pareja por violencia y por ello tuvo que cumplir una condena.
Cuando quedó en libertad, regresó a la casa que compartía con Jennifer, como si nada hubiese pasado. “Para mi hermana era todo normal lo que pasó, siempre fue de pegarle”, contó.
Brenda, que dejó de tener vínculo con su hermana, aseguró también que recibe amenazas de ella y de uno de los hijos del acusado. “Mi hermana vino a la puerta de mi casa a decir que no suba fotos del marido a las redes sociales y el hijo de él me manda fotos con un arma”, sostuvo.
Por su parte, contó que la fiscal del caso ya pidió la elevación a juicio oral. La causa por el homicidio de Lencina quedó a cargo de la UFI 7 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. “Queremos que esto sea público y que lo encierren muchos años. Lo que hizo no tiene vuelta atrás. Lo mató delante de su nieto y arruinó a toda nuestra familia”, cerró.