
Rafael Gilardi tras la detención en 2005 (Gentileza La Nueva)
El reciente hallazgo de Rafael Edgardo Gilardi (51) en las aguas de Las Cinco Bocas no es solo una noticia policial de verano; es el epílogo de una historia marcada por la violencia extrema que comenzó hace dos décadas en el extremo sur de la provincia de Buenos Aires.
Mientras los peritos en Chaco intentan determinar si Gilardi murió por causas naturales o fue «ajusticiado», su nombre reabre una herida que nunca cerró del todo en Carmen de Patagones: el asesinato del ingeniero agrónomo y comerciante Rubén Stribing (48).
2005: Sangre y locura en el comercio «El Fortín»
El sábado 19 de marzo de 2005, la comarca Viedma-Patagones quedó paralizada. Gilardi, que entonces tenía 30 años y se dedicaba a la ganadería, irrumpió en el local «El Fortín», un negocio de implementos para el campo propiedad de Stribing.
Lo que parecía ser una visita de un cliente habitual se transformó en una ejecución a sangre fría. Según las crónicas de la época, Gilardi gritó «yo te voy a enseñar» antes de abrir fuego con un pistolón y un revólver contra el comerciante. No conforme con los disparos que derribaron a Stribing, el agresor extrajo un cuchillo de 20 centímetros de hoja con el que apuñaló y degolló a la víctima frente a empleados que huían despavoridos.
El ensañamiento fue tal que los investigadores descubrieron que el asesino escribió mensajes con la sangre de la víctima en las paredes del local antes de intentar darse a la fuga.
El enigma de la inimputabilidad y la libertad
En aquel entonces, la justicia de Bahía Blanca declaró a Gilardi inimputable basándose en informes psiquiátricos que sugerían que actuó bajo un estado de enajenación mental. Sin embargo, pasó gran parte de las siguientes dos décadas bajo regímenes de detención y tratamiento en dependencias del Servicio Penitenciario Bonaerense.
Tras recuperar su libertad definitiva en 2022, Gilardi desapareció del radar público hasta el pasado 12 de enero de 2026, cuando su cuerpo fue encontrado por pescadores en el Chaco.
Las sombras del hallazgo en Chaco
La justicia chaqueña se enfrenta hoy a un rompecabezas:
Sin rastros previos: Gilardi no tenía domicilio, familiares ni actividades conocidas en Puerto Vilelas o Resistencia.
Estado del cuerpo: El cadáver fue hallado en un avanzado estado de descomposición, lo que dificulta determinar si presentaba heridas defensivas o signos de tortura.
La hipótesis del ajuste: Dado el perfil violento y el pasado de Gilardi, los investigadores no descartan que su presencia en el norte argentino estuviera vinculada a actividades fuera de la ley que terminaron en un ajuste de cuentas.
La identificación mediante cotejo dactilar con la Policía Federal confirmó que el hombre de «Las Cinco Bocas» era el mismo que, 21 años atrás, protagonizó uno de los crímenes más feroces de la historia maragata. Hoy, mientras la fiscalía espera los resultados finales de la autopsia, el círculo de una vida de violencia parece haberse cerrado definitivamente en las barrosas orillas del Paraná.

