Un insólito hecho ocurrió en la tarde del viernes en la localidad de Quitilipi, cuando un martillero público denunció haber sido víctima de un violento asalto en la Ruta 13, aunque luego se descubrió que todo había sido una farsa.
Según informaron fuentes policiales, C. S. R. (39), martillero público y vendedor de cereales domiciliado en Quitilipi, se presentó ante la División de Investigaciones manifestando que al circular por la Ruta 13, camino a General Pinedo, en su camioneta Ford Ranger negra, fue interceptado por cuatro personas vestidas con ropa tipo militar y pasamontañas.
De acuerdo con su relato inicial, los supuestos delincuentes —que se movilizaban en una Toyota Hilux blanca— lo obligaron a detenerse en la banquina, lo apuntaron con un arma de fuego, revisaron el vehículo y le sustrajeron 18.000 dólares. El dinero, explicó, iba a ser entregado a una mujer comerciante de Hermoso Campo para saldar una deuda.
Sin embargo, al avanzar con la investigación, los efectivos detectaron inconsistencias en su declaración. R. se mostró nervioso, cambió de versión en reiteradas oportunidades e incluso dijo que en ese momento estaba acompañado por su esposa e hija en Sáenz Peña.
Ante la advertencia policial de que sus familiares serían citados para corroborar el testimonio y que podía enfrentar sanciones por falsa denuncia, el hombre terminó confesando que había inventado todo el asalto con el objetivo de justificar la falta de dinero.
El fiscal de turno, Dr. Sergio Ríos, dispuso la conducción del denunciante para la toma de declaración y finalmente ordenó su aprehensión por falsa denuncia. R. quedó alojado en la División de Investigaciones, a disposición de la Justicia.