La líder del FIT se destacó en su confrontación con Adorni. Crece en las encuestas aprovechando la orfandad de un sector del peronismo progre.
Fue como una ametralladora. Myriam Bregman disparó una tras otras las preguntas, críticas y chicanas que le hizo a Manuel Adorni durante su informe de gestión. La diputada del Frente de Izquierda integró la primera tanda de interrogación al jefe de Gabinete.
Primero le enrostró que no era una «gentileza» su presencia sino una obligación y que hubiera preferido que la misma se deba a una «moción de censura», es decir, a un proceso para su destitución.
«La gente le dice aloe vera, porque cada día le descubren más propiedades», chicaneó Bregman con el ancestral dicho popular para referirse a las acusaciones contra Adorni que se ventilan en tribunales, donde lo investigan por enriquecimiento ilícito.
Luego apuntó a la situación de debilidad del ministro coordinador, lo que se vio reflejado en que tuvo que ser acompañado por el presidente Javier Milei y todo su gabinete en el recinto. «Si usted es tan gallito, ¿por qué hoy tuvo que venir con el Presidente para que se tire sobre la granada?», contrastó Bregman con la usual pose «burlona» y soberbia que solía mostrar el jefe de Gabinete en mejores momentos. Siguió la metralla de preguntas. Si $LIBRA y ANDIS, otros casos de corrupción que sobrevuelan al Gobierno, no constituyen un «modus operandi». Cómo es que Adorni «cobra en pesos pero gasta en dólares». Si la «casta tiene miedo», como cantaban en el oficialismo, por qué el jefe de Gabinete viaja en aviones privados y se aloja en hoteles de lujo. Bregman luego comparó la situación de Adorni con la trabajadores y beneficiarios de sectores muy atacados por el Gobierno, como el PAMI y el de discapacitados. Señaló también los problemas del transporte, el encarecimiento de los servicios públicos y de los alquileres, y el aumento del endeudamiento de las familias para subsistir. «Nos saliste muy caro Adorni», le espetó Bregman en un comentario final.
¿Un fenómeno?
La intervención de la diputada dio que hablar en círculos políticos en los que consideraron que la Izquierda le estaba ganando posiciones al peronismo como opositor al Gobierno. No es un hecho aislado. Bregman viene levantando el perfil y logró instalarse como una figura con cierta relevancia dentro del espectro político teniendo en cuenta su pertenencia troskista. Ya había logrado convertirse en un hit viral cuando en el debate presidencial de 2023 definió a Milei no como león sino como «un gatito mimoso del poder económico». Bregman, como figura de la oposición dura a Milei, ahora estaría gozando de una popularidad que genera sorpresa. La encuesta de abril de la consultora brasileña la ubica como la dirigente argentina con mejor imagen y la única con diferencial positivo: 47% de aprobación vs. 46% de rechazo.

La siguen Axel Kicillof y Cristina Kirchner, en una medición que coloca a los referentes progresistas en una mejor posición que a los liberales. Milei aparece recién en el 4to puesto, con 36% de aprobación, un punto debajo de Patricia Bullrich.

